Soy Carlos y esta es mi cartera personal

Mi Cartera Personal

He hablado de la composición de mi patrimonio en muchas intervenciones en medios, pero nunca lo he hecho en nuestra propia página, es el momento de poner solución.

Para ello es importante hacer una introducción; tengo 36 años, llevo trabajando en gestión más de 10 años y no tengo ningún tipo de aversión al riesgo. Este hecho es debido a que conozco perfectamente la irracionalidad cortoplacista del mercado. A pesar de no tener aversión al riesgo, invierto en una Cartera Permanente, ¿extraño no? Realmente no.

Mis inicios

Durante muchos años de mi vida he invertido 100% en renta variable, he utilizado derivados y, en definitiva, he tenido un perfil muy agresivo con mi patrimonio. Esto me ha ayudado a que mi patrimonio creciese a un ritmo superior a lo normal, pero evidentemente esto tiene un precio. No son pocas las ocasiones donde he tenido pérdidas de un 50% en mi patrimonio, siendo sincero nunca me ha quitado el sueño, pero tampoco puedo decir que sea una experiencia agradable. He ido evolucionando hacia un perfil de inversor muy diferente, el formar una familia también ha influido, pero no ha sido lo más importante en mi evolución.

La clave para entender mi evolución hacia un inversor más conservador es sencilla: disfruto con mi trabajo. He de admitir que soy un privilegiado, en la vida hay cosas muy importantes como tener salud, una familia que te quiera, pero no minusvaloremos algo también muy importante, tener la suerte de trabajar en lo que te gusta. Las jornadas laborales no suelen ser de 8 horas y tener que pasar 5 días de cada 7 que tiene una semana, trabajando la mayor parte del tiempo en algo que no te gusta tiene que acabar repercutiendo ineludiblemente en tu calidad de vida.

Evolucionando

Este razonamiento que os hago no es algo vacío, tiene su explicación. Al disfrutar cada día de lo que hago, no tengo la necesidad de jubilarme, ni de ser IF ni FIRE ni como sea el término, no es que no tengo necesidad, es que, aunque pudiese permitírmelo, no lo haría. Esto cambia radicalmente la foto ¿Para qué necesito tener un perfil agresivo si no tengo prisa? Un retorno medio del 8% cubre mis expectativas y me permite ser cada año un poco más libre, sin prisa, pero sin pausa. El crecimiento de mi patrimonio será más lento, no hay duda, pero es que no tengo prisa y sobre todo he de admitir algo: Me alegro cuando hay caídas en los mercados, mucho. Tener un perfil de riesgo por debajo del que estás capacitado para soportar trae beneficios muy interesantes y entre ellos es la absoluta despreocupación respecto a la evolución de tu patrimonio. Mis aportaciones son automáticas y dudo que entre más de una vez al año en el bróker para ver mis posiciones.

La Cartera Permanente, una cartera rentable

Ahora que me he explicado, vayamos con cómo distribuyo mi patrimonio actualmente: 50% Cartera Permanente, 50% Renta variable. Sencillo, práctico y efectivo.

Tener una cartera permanente no significa renunciar a rentabilidades atractivas, prueba de ello es que una cartera permanente se ha revalorizado un 9% anual desde 1973. La experiencia y los datos dicen, que los inversores en su continua búsqueda de los fondos y acciones ganadores no baten ni a la inflación, por lo que haber obtenido un 9% anual con una volatilidad de un tercio la del mercado de renta variable desde luego que ha sido una experiencia satisfactoria y tranquila para todo inversor que haya tenido una Cartera Permanente en ese espacio de tiempo.

Ese es el pasado, está claro, ¿Qué nos deparará el futuro? Llevo mucho tiempo realizando investigaciones, estudios, divulgaciones, incluso un libro, sobre la Cartera Permanente. La base de mi convicción no recae en un backtest, sería un grave error. He trabajado como gestor cuantitativo y desde luego que conozco lo sencillo que es crear un sistema que haya dado buenos rendimientos en el pasado, en el caso de la Cartera Permanente la aproximación es contraria a esto. Todos mis estudios están basados en aspectos fundamentales, macroeconómicos y, sobre todo, en el sentido común. El backtest es simplemente una herramienta utilizada a posteriori para darnos una ligera idea de lo que ha conseguido una cartera “ESTÁTICA” y recalco en mayúsculas la palabra estática porque es muy diferente una cartera o sistema que se beneficia del market timming de una cartera estática que no busca predecir ni adivinar.

Este es el motivo por el que mi patrimonio está 50% invertido en una cartera conservadora, convicción absoluta en una cartera diversificada que es a prueba de bombas. No contemplo ningún escenario económico por muy duro que sea, donde yo deba preocuparme por mi Cartera Permanente y eso, de verdad, es algo increíblemente valioso.

Renta variable, el activo más rentable

Por otro lado, hablemos del resto de mi patrimonio, el restante 50%. Lo invierto en renta variable, ¿Qué alternativa menos original verdad? En inversiones no gana el más original, gana el sentido común y la sensatez.

La renta variable ha sido sin duda el activo más rentable pero lo importante no es eso, lo importante es que es el activo que genera mayor valor, más crecimiento y, sobre todo, es más tangible. La rentabilidad de la renta variable viene sustentada por el crecimiento de los beneficios de las empresas, lo cual me lleva a plantearme la siguiente pregunta:

¿Seguirán las empresas generando beneficios a futuro? Aunque no me gusta jugar a las adivinanzas, esta vez me permitiré el lujo de responder que sí, sin ningún tipo de duda.

A pesar de ser el activo más rentable, no es oro todo lo que reluce, también es uno de los activos con mayor volatilidad o para algunos inversores: riesgo. No subestimemos el poder de la volatilidad, ver nuestro patrimonio caer un 50-60% no es algo sencillo de vivir y en renta variable esto ha sucedido muchas veces. Aún así, dejo claro los motivos por los que creo que es imprescindible en la cartera de cualquier inversor.

Distribución de mi cartera

Al final la síntesis de esta composición es la siguiente:

  • 62,5% Renta Variable

  • 12,5% oro

  • 12,5% Bonos

  • 12,5% cash

Como siempre digo, es una cartera 60/40 “tuneada” y desde mi conocimiento he de decir, que tuneada a mucho mejor. Un 40% en bonos en el entorno de manipulación e intervención monetaria que vivimos, a mí personalmente me parece una imprudencia. Considero que esta 60/40 “tuneada” está mucho mejor preparada para vivir entornos de alta inflación no controlable por los tipos de interés. Este punto final es fundamental, esta composición me permite dormir tranquilo suceda lo que suceda, algo muy próximo a lo que ofrece una Cartera Permanente.

Es un perfil de cartera con un riesgo superior a la Cartera Permanente, este es un punto importante que no debemos olvidar, dicho esto, es un perfil de cartera lo suficientemente conservador y diversificada. Esto es importante, te permitirá poder dormir tranquilamente por las noches sin mirar ni siquiera que sucede en tu cartera.

Tener un 50% en renta variable y un 50% en una Cartera Permanente me ofrece un comportamiento equilibrado, tranquilo y, sobre todo: rentable. No quería incluir imágenes en este artículo, pues quería que fuese más un intento de poner mis pensamientos sobre papel. Para cerrar el artículo con datos, os dejo que hubiese supuesto una composición 50% Cartera Permanente 50% Renta Variable en el pasado.

 

 

A partir de ahora gracias a la generosidad de una persona que admiro y respeto: Alex, podréis seguir la composición de una cartera formada 50% por Icaria Cartera Permanente y 50% nuestro fondo de renta variable: Icaria Capital Dinámico. Podéis seguirlo aquí

Gracias de nuevo Álex por tu generosidad de crear este seguimiento sin que nadie te lo haya pedido.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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