¿Qué está pasando con el oro?

Esta semana ha sido muy interesante en cuanto a los movimientos en todos los activos que solemos tratar: Oro, Renta Fija y Renta Variable.

Vamos a profundizar en el movimiento que ha tenido el oro y en su relación con la renta fija.

El oro, un activo muy mal entendido

La correlación del oro con el dólar es inversa, dado que el oro cotiza en dólares pero no está anclado al mismo, es normal que su correlación sea inversa, es simplemente una moneda recipiente para el oro al igual que lo es en las acciones un ADR. Entendiendo este aspecto, debemos saber que el oro tiene exposición al dólar, hay un artículo muy interesante del Chief of commodities de BoA que habla sobre el tema, pero realmente está en un rango cercano al 20%.

Por otro lado a mí me gusta analizar los activos desde una perspectiva macro y con sentido común. El oro como activo, no arroja flujos como una empresa, por lo que la aproximación al mismo no puede ser la misma.

¿Si no arroja flujos, cual es entonces la lógica de tener oro?

Los tipos de interés reales son la respuesta. Veamos dos ejemplos claros donde el oro cobra sentido y donde no tiene lógica.

Un entorno de tipos reales positivos se da, cuando los estados mantienen la confianza de los agentes económicos y son capaces de controlar la inflación por medio de los tipos de interés. En este entorno los tipos de interés están por encima de la inflación, teniendo en consecuencia, tipos de interés reales positivos.

¿Qué sucede con tipos de interés reales positivos?

Las inversiones “libres de riesgo” (entendidas como tal bajo el prisma teórico) como las letras del tesoro, depósitos y similar (englobados en M2) arrojan una rentabilidad real positiva, esto es, rentabilidad por encima de la inflación.

Cuando el propio dinero (entendido este como activos libres de riesgo) arroja rentabilidad superior a la inflación, ¿tiene sentido invertir en un activo como el oro que no genera ningún tipo de flujo? El sentido común me empuja a decir que no.

Por otro lado, vámonos al punto contrario.

¿Qué sucede en un entorno de tipos de interés reales negativos?

Los Estados no tienen la suficiente confianza para mantener la inflación por debajo de los tipos de interés, por lo que su mecanismo de defensa contra entornos inflacionarios pierde cierta eficacia. Esto nos traslada a un entorno donde los tipos reales son negativos, con su consecuente significado.

En este entorno las alternativas entendidas como cash (letras, depósitos) arrojan rentabilidad real negativa, por lo que quien se mantenga posicionado en ellas está deteriorando su posición patrimonial. En este entorno los agentes económicos escogen la alternativa del oro que ha sido durante miles de años reserva de valor y con tipos reales negativos es donde cobra más sentido como refugio.

Esta sería la explicación macro que subyace dentro de esta relación que se ha mantenido durante décadas. Podemos verlo de forma gráfica:

Los tipos de interés de los TIPS son el implícito de tipos de interés real. Por lo que si obtienes la inversa de los tipos de interés de los TIPS, obtienes la correlación con el oro, dado que ante subidas de la inversa de la yield de los TIPS los tipos reales negativos se vuelven más negativos, y ante caídas de la inversa de la yield de los TIPS, los tipos reales se vuelven más positivos.

En un entorno como la década de los 70 donde hubo una pérdida de confianza en el dólar y la inflación se fue a niveles muy superiores a los tipos de interés, arrojando un entorno de tipos de interés reales fuertemente negativos el oro lo hizo muy bien, dado que es su entorno ideal. Los últimos años también hemos tenido tipos reales negativos aunque no por sus causas naturales (pérdida de efectividad en los tipos de interés por controlar la inflación) sino más bien por la inyección artificial de dinero en los sistemas, que ha empujado los tipos artificialmente más abajo de su nivel normalizado en un entorno como el actual.

Toda mi explicación para concluir que no hay una relación directa entre el oro y la inflación, es más bien una relación de segundo nivel entre el oro y los tipos de interés reales (entre los inputs está la inflación pero no es el único input). Esta relación incluye inflación, tipos de interés y sobre todo, confianza en la moneda y Estados (haciendo que las herramientas de control de inflación sean más o menos eficaces)

Volvamos al inicio: ¿Qué ha pasado esta semana?

Los tipos reales se han ido desde un mínimo por debajo del -1% hasta un máximo del -0,6%, un movimiento bastante fuerte para el periodo de tiempo que estamos tratando. Esto movimiento perjudica al oro por las razones citadas y no solo al oro, a la renta variable también, de ahí el nerviosismo que ha habido esta reciente semana.

Tipos reales positivos, un game changer absoluto

Será importante vigilar los tipos reales dado que un regreso a tipos reales positivos puede ser un game changer para la renta variable y el oro. Las letras del tesoro y en consecuencia el dólar, ganarían mucho atractivo, atrayendo una importante cantidad de flujos monetarios de los agentes económicos.

¿Por qué sería un Game Changer?

La tesis más fuerte para justificar las valoraciones actuales es el entorno de tipos de interés en mínimos históricos. Volver a tipos reales positivos restaría mucho valor a esa justificación por lo qué, como mínimo, es un asunto a vigilar de cerca.

¿Ha sido la inflación?

El movimiento en los tipos de interés reales no ha sido fruto de expectativas de mayor inflación, ha sido fruto de un fuerte movimiento en los tipos nominales, recordar, los tipos reales (simplificando) son tipos nominales menos inflación. Un movimiento fuerte en las expectativas de inflación nos llevaría de nuevo a tipos reales negativos más negativos, y en consecuencia, a un mayor atractivo del oro y la renta variable.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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